Ir al contenido principal

La ciudad de las tormentas...

En mis sueños y en mis pesadillas, siempre aparecía el mismo lugar, triste, lúgubre.
La morada de mis depresiones y angustias, esa casa en la que crecí desde la cual observaba la vida pasar desde mi ventana.
Cuando era niña me ocultaba detrás de las cortinas e imaginaba que algún día saldría de mi eterno encierro, que pasaría de largo y no volvería.
Cuando me fui, el cielo comenzó a brillar, no hubo días nublados pero al cabo de 10 años regresé.

Para mi sorpresa o mi descontento todo seguía exactamente igual, la misma gente, el mismo árbol que crecía torcido junto al camellón, aquel viejo bache que con el tiempo parecía tener más profundidad, las paredes desgastadas y la soledad.

Luego de una semana el sol dejó de brillar, compartió mi agonía.

Comencé a creer que me encontraba en la ciudad de las tormentas porque el cielo siempre era de color gris y cientos de nubes negras se postraban en lo alto amenazando con soltar tremendo aguacero pero al final, nunca pasaba, solamente se mofaban de mí.

Entre aquellas paredes frías de ese triste lugar estaba muriendo en vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El domo parte 2

Nada de lo que había pasado la noche anterior había sucedido realmente. Ese fue el primer pensamiento que Alexa tuvo al despertar. Se sentía mareada, como si no hubiera descansado en toda la noche, una fuerte ráfaga de aire entró por su ventana tirando al suelo el florero que estaba en la mesa. Corrió a cerrar la ventana y se cortó el pie con uno de los vidrios, entonces sujetó su pie y buscó un paño con el cual detener la sangre que brotaba y así poder llegar al baño para limpiar la herida. Abrió la llave del agua caliente de la bañera y se sentó a un lado, al retirar el paño se sorprendió al ver que estaba seco y limpio. El vidrio aún estaba incrustado en su pie pero no había sangre y la herida cerró tan pronto lo sacó. Recordó encantes que nunca había visto su sangre, nunca se había cortado, ni fracturado un hueso, nunca había faltado a la escuela a causa de una enfermedad, no sabía lo que era tomar medicinas. Cerró la llave cuando el baño se llenó de vapor, limpió el espejo con su ...