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Nada personal

Entre él y yo no había nada. No éramos amigos, fuimos marido y mujer pero eso ya era historia.
Nos unía un lazo, nuestra hija.
Cada semana tenía que verlo cuando se la llevaba. Evitaba por completo dirigirle la palabra. 
Quizá aún lo amaba porque me dolía saber que su ausencia se debía a otra mujer.
Él se había marchado dejando un vacío en mi corazón. Se fue como si nada, sin remordimientos, sin ataduras ni responsabilidades.
Luego de un año decidí rehacer mi vida. En cuanto se enteró que planeaba mudarme con Mike, me buscó.
-¿qué quieres?
-Andrea me dijo que tienes novio. 
- lo tengo.- crucé los brazos y bajé la mirada.
- que planeas irte a vivir con él. Solo piensa en el ejemplo que le estarás dando a mi hija si lo haces.
-¿tu me hablas de ejemplos?- pregunté molesta.
-aún estamos casados.
- ¡eso no te importó cuando decidiste irte con ella!
-¡me importa porque no quiero que mi hija crezca al lado de otro hombre que no sea yo!
-¿y qué quieres? ¿Llevártela?
- quiero que dejes esa tonta idea de mudarte.
- ¿acaso la dejaste tu?
Derek se enfureció. Se dio la vuelta y subió a su auto lleno de rabia. 


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