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Algo azul.

 Patricia estaba a punto de cometer el peor error de su vida y lo sabía pero no podía escapar. Toda su familia estaba esperando a que apareciera al final del pasillo con aquel hermoso vestido de Vera Wang que su prometido le había traído en su último viaje.

Para nada le gustaba, se miró con decepción al espejo, quizás algo le agradaba de el, aquel listón azul que tenía al rededor de la cintura y que la hacía lucir más delgada.

Si de ella hubiera dependido jamás se habría comprado ese vestido, el corte sirena era algo que no consideraba iba con su silueta. Ella prefería un vestido en línea A, nada ostentoso, en tonos rosa.

-Knoc, knoc -dijo Andy y entró a la habitación-. ¿Estás lista?, todos esperan en la capilla.

-¿Crees que estoy lista?

-La verdad no, me dirás qué te pasa.

-No estoy segura, quizás es el vestido, tal vez el listón, el peinado, no sé. Hay algo que no termina de convencerme.

-El novio -bromeó.

-Es que no sé si es la boda que quería, pareciera más bien que es su boda, todo lo organizó él. Hasta las flores que adornan las habitaciones las escogió él.

-Algo sospechaba. Sé que no te gustan las violetas.

-Además no van con el tema de la boda, se supone que todo fuera blanco y este vestido es rosa.

-Nadie lo notará, es un rosa muy claro casi blanco.

-Lo único que va acorde a esto es el listón.

-Por qué no hablas con él antes de que no haya marcha atrás.

-Como si eso cambiara las cosas.

-¿Ni siquiera lo vas a intentar?

Patricia salió de la habitación rumbo a la habitación en la que él se hospedaba, abrió la puerta sin tocar y lo encontró parado junto a la ventana mientras fumaba un cigarro, parecía nervioso.

-No deberías estar aquí es de mala suerte que nos veamos antes de la boda.

-¿Me quieres?

-A qué viene la pregunta.

-¿Lo haces?

-Claro, por qué lo dudas.

-No me preguntaste si me gustan las violetas, asumiste que este vestido sería el correcto, qué más vas a elegir por mí.

-No lo hice para que te molestaras, la mayoría de las novias se vuelven algo histéricas, quería ayudarte.

-Odio este vestido, no me gusta el color, yo quería algo blanco en línea A. Este corte me hace ver cuadrada.

-Claro que no, luces hermosa, para mí eres perfecta y eso debería bastarte. 

-Siempre sabes qué decir.

-Te amo.

-No quiero que tomes decisiones por mí.

-No lo haré, te lo prometo.

Tras un breve abrazo, Paty salió de la habitación convencida de que él era el hombre ideal, ya no pensó que estaba equivocada, el vestido ya no le pareció feo. Cubrió su rostro con el velo, tomó el bouquet de violetas y se dirigió a la capilla ansiosa por comenzar una nueva vida al lado de ese maravilloso hombre que dicho por él, solo trataba de simplificarle la vida.

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