Ir al contenido principal

Si yo hubiera...

Henry recibió un paquete sin remitente.Lo abrió de inmediato invadido por la curiosidad de saber de qué se trataba.
Una pequeña tarjeta con la frase "Si yo hubiera" lo sumió en una profunda meditación.Pensó en ella y el rostro se le iluminó, por un momento olvidó su patética y aburrida vida y se remontó a aquella tarde soleada de diciembre en que la conoció.
Tenía 18 años y ella poco menos de 16, Farah representaba lo más hermoso que había conocido en su corta vida.
Sus ojos eran los más bellos que él jamás había visto, y ella se encargó de gravarlo en su mente.

Farah sonrió y eso significó el comienzo de una historia.
Henry le entregó una caja de chocolates, era la primera vez que se veían a pesar de haber sostenido varias conversaciones por teléfono y correos electrónicos.

-¡Henry!

Gritó Samira rompiendo el encanto que envolvió por unos minutos a Henry. Su esposa llevaba una enorme caja en la mano.

-Iré a devolver esto, simplemente no me queda bien. ¿Trabajarás hasta tarde?

-Lo haré -respondió cortante.

-Te veré después.

Ella estaba tan poco interesada en él que ni siquiera preguntó qué contenía aquel paquete.

Henry apartó la tarjeta y vio que se trataba de un libro cuyo título decía "Si yo hubiera..." al reverso venía una foto de la autora y su fotografía.
Farah utilizaba un seudónimo para escribir, la sinopsis del libro hablaba de una historia de amor en la que los protagonistas se reencontraban después de 15 años para llevar a cabo su amor,mismo que en aquel momento fue imposible y los llevó a vivir una serie de decepciones y sufrimiento.

Henry se levantó de la mesa, tenía 15 años que no sabía nada de Farah, ni siquiera dónde encontrarla. Se preguntó cómo lo encontró pero no le dio mayor importancia.
Empezó a leer el libro y encontró varias similitudes con la historia que ambos vivieron cuando eran adolescentes.
Esa noche casi no pudo dormir de sólo pensar si sería buena idea buscarla, llevar a la realidad todo lo que el libro describía, ser feliz finalmente a su lado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Regresa a mí...

Leyó la última frase de la carta en repetidas ocasiones. Le mortificó la idea de pensar que él se había marchado para siempre. Scott tocó la puerta, entró cuando ella no respondió a su llamado. La miró fijamente sin decir una palabra. Supo que su amor no era correspondido. El recuerdo de aquel antiguo novio era más fuerte de lo que creyó.

Alguien a quien solía conocer.

Corría el sábado 4 de diciembre de 1999, eran poco más de las tres de la tarde y el sol brillaba en todo su esplendor. La tarde era estática, el aire no soplaba y no había ruido en las calles. El timbre de la puerta sonó y mi corazón palpitó lleno de emoción y nervios. A pesar de que habíamos estado hablando por teléfono desde hacía ya cuatro meses nunca nos habíamos visto en persona. Esa sería la primera vez. Cuando bajé las escaleras me postré frente a la puerta, tenía la opción de no abrir y perder la oportunidad de conocerlo, sin embargo abrí mi mundo a un sin fin de posibilidades.  Él estaba parado con un ramo de flores y una caja de chocolates, sonrió y me abrazó al conocerme, entonces mis ojos brillaron y correspondí a sus atenciones con una sonrisa y un abrazo. No era feo, no era guapo pero había algo en su mirada que me capturó por completo. Teníamos muchas cosas en común, eramos más que amigos, nos conocíamos a fondo a pesar del abismo que nos separaba, éramos almas gemelas,

Nuevo libro, Nueva edición

Les cuento que el libro está ya disponible en varias plataformas para su venta y con una nueva edición. Amazon Itunes Kobo Scribd Page Foundry Oysterbooks