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Primer amor.

-¿Cuánto tiempo llevas viviendo aquí?

-Llevo un año y medio, solo que al principio vivía en los dormitorios de la universidad. Me gusta esta libertad. Toda mi vida había vivido en Madrid pero un buen día decidí que quería vivir fuera de los reflectores y el acoso de la prensa. Vivir en un lugar donde nadie supiera quien era. Éste país me pareció bellísimo, le lave el cerebro a mi madre argumentando que quería conocer sus raíces. Mi padre no estuvo muy de acuerdo, pero mamá lo convenció así que heme aquí.

-¿Entonces estás huyendo de tus papás?

-Estoy aquí porque me gusta la libertad. Quería emanciparme pero decirlo tal cual le causaría un infarto a mi madre. Decidí cambiar la idea general y decir que quería estudiar fuera del país, qué mejor que conocer mis raíces.

-Esa es una excusa perfecta -dijo Jamie.

-¡Me pillaste! Al final resulto magnifico. He conocido personas maravillosas, he hecho buenas amistades y creo que me estoy acostumbrando a la comida condimentada y picante. ¿Sabes? Eres una bocanada de aire fresco, la verdad es que no creí conocer a una chica tan abierta como tú.

-Supongo que en España las mujeres son diferentes.

-Las españolas son más abiertas. Europa es menos 
peligrosa, por eso tienen más libertades de moverse solas, también de noche. Se acostumbra más salir en grupos de amigos y amigas, de pasar fines de semana viajando sin los padres. Supongo que eso resulta en que no se asustan con pequeñeces. También hay mozas tímidas en España, pero es raro. La mayoría son extrovertidas. Casi como tú. Me agrada estaros platicando contigo, por poco que me arrepiento de venir, no planeaba aburrirme con una modosita.

-A mí me gustan los chicos directos, la mayoría se asustan con mis comentarios. Irina es la única que ha soportado mis locuras. Es como mi hermana.

-Me extraña que siendo tan seria tenga una amiga como tú.

-En el interior es igual de liberal que yo, solo que su padre la reprime.

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