El hilo rojo.


 3

-¿Estoy enloqueciendo?

-¿Por qué lo dices?

-No lo sé, usted es el doctor, debería saberlo. -Respondió con la mirada perdida.-

-Sky yo no creo que se trate de eso. -Su teléfono sonó interrumpiendo la sesión.- Dame un minuto.

 Ella se levantó del diván, se puso su chamarra mientras él se distraía contestando la llamada.Lo observó y sin decir nada salió del consultorio.
Cuando él colgó tomó una profunda bocanada de aire, no podía decirle lo que sabía, estaría quebrantando su juramento de confidencialidad.

-Sky creo que debes darte otra oportunidad. -Guardó silencio al percatarse que ella se había marchado.-

Sky caminó por entre las calles, completamente ausente, recordando al hombre que amaba, la bella sonrisa de su hija y aquel terrible día en que los perdió.
Caminó sin darse cuenta hasta el mirador del puente Brooklyn, estaba sola, se secó las lágrimas  y cerró su chamarra, su cabello flotó cuando una ráfaga de aire la envolvió, como si sintiera compasión por su agobio.

-Sky. -Susurró Jonathan.-

-¿Qué haces aquí?

-Lo mismo me preguntaba. -Dijo lanzando sobre ella una mirada de extrañeza.- Planeaba lanzarme del puente pero entonces te vi y me preguntaba si la vida me estaba dando otra oportunidad. -Dijo lleno de ironía.-

-Tengo que irme.

Ella se dio la vuelta y él la sujetó del brazo.

-¡Quédate! Sé mi razón para no perder la fé.

Ella lo miró, sus ojos azules brillaron de una manera extraordinaria, sonrió incrédula de la decisión que estaba a punto de tomar.



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