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A tu lado capítulo 17 parte 1

 4 semanas después.


Amy entró con un ramo de flores a la habitación, las dejó encima del sillón, se quitó su chamarra y tomó el florero que estaba sobre la mesa. Se dirigió al baño y lo llenó de agua para después colocar las flores y ponerlas junto a su buró.Jaló una silla y se sentó a su lado sacando un periódico de su bolsa.


-Hoy es Jueves 28 de Septiembre -dijo mientras revisaba qué leerle- al parecer las noticias siguen siendo las mismas de todos los días, problemas en el mundo, guerras, calentamiento global,odio -hizo una pausa y lo dobló-.Te has perdido de tantas cosas sumida en ese profundo sueño, no se si me escuchas o entiendes lo que te digo.Te necesitamos, Alexander te necesita. Espero que estés aquí para el Halloween de GLAM.  Planeó una grandiosa fiesta de disfraces -dijo melancólica con la voz quebrada.


Amy se frotó los ojos y lanzó un desgarrador suspiro que cortó de inmediato al ver a Helen entrar a su habitación.


-Hola Amy -la recorrió con la mirada- ¿cómo esta Nina?


-¿Qué hace usted aquí? -preguntó sorprendida por la desfachatez con la que había entrado al cuarto.


-No tengo porqué responder a eso.


-¡Oh claro que tiene! Porque dudo mucho que a Nina le agradaría su visita.


-¡Eres una insolente! ¡Soy su madre! 


-Pues no parece señora, han pasado 4 semanas en los que Nina ha tenido altas y bajas y usted ni siquiera ha sido capaz de llamar para preguntar por ella -respondió molesta.


-No es a ti a quien debo darle explicaciones.


-¡No, es que, usted no lo entiende! No tiene ningún derecho a estar aquí.


-¿Quieres que llame al director del hospital para que te deje en claro quién tiene más derecho a estar aquí?


Amy la miró consternada, tomó su bolsa y salió del cuarto, necesitaba encontrar a Marcus y avisarle que Helen estaba en Los Ángeles.


Helen Spencer se acercó a su hija, apartó un mechón de cabello de su frente y se sentó a su lado.


-Creí que tu padre estaba exagerando cuando me llamó,siento haber demorado pero Douglas no quería que me apartara de Hayden hasta que estuviera bien.Te hará feliz saber que Jeremy se marchó a Londres sin ella, se hará cargo del bebé pero no quiere estar a su lado, al parecer creyó todo lo que le dijiste. Eres mi hija y tengo que aceptarte como eres pero me duele que hayas sido tan egoísta.


-¡Helen! -gritó Marcus desde la puerta- ¡Creí haberte dejado en claro que no quería verte aquí!


-¡Es mi hija,tengo derecho a saber cómo esta!


-¡Te llamé hace 4 semanas! ¡4 malditas semanas en las que hemos estado viviendo un infierno por no saber si despertará algún día, si tendrá secuelas! --dijo exaltado -¿sigues creyendo que se merece todo esto?


Helen se levantó de su silla y se retrajo, Marcus caminó a su lado curioseando en la habitación, se esforzó por no perder los estribos ante su presencia.


-¿Qué fue lo que pasó? -preguntó temerosa.


-¿Para qué quieres saber si ni siquiera te importa?


-Ya te dije que es mi hija, desde luego que me importa.


-Lo dudo mucho, te has perdido gran parte de su vida en tu intento por complacer a tu marido y ser feliz con tu familia.


-¡No sabes lo que dices! -respondió con los ojos llenos de lágrimas- Nina nunca ha querido formar parte de mi vida, siempre se aleja, me culpa de no apoyarla pero siempre termina cometiendo errores, ya ves lo que pasó con Hayden.


-¿Y por eso la encerraste? 


-Tenía que hacer conciencia por lo que hizo.


-¿Se te ocurrió pensar que quizá ella no hizo nada? Que todo fue un oportuno y mal intencionado teatro por parte de tu hija.


-Hayden siempre se ha portado a la altura de las situaciones.


-¿Siempre? -preguntó burlón haciéndola dudar.


Marcus sabía perfectamente las atrocidades que Hayden había sido capaz de cometer con tal de mantener su imagen.


-¿También a ti te hizo creer esa mentira?


-Sabes Helen de verdad te lo pido, no vuelvas aquí, no la busques,no intentes arreglar las cosas, sólo vete -suplicó-,te deslindo absolutamente de cualquier responsabilidad o remordimiento que pudieses llegar a tener.Estoy seguro que Nina aprenderá a vivir sin ti.


-Estas siendo muy exagerado.


Marcus se acercó a la puerta y con un movimiento de su mano le pidió que saliera de ahí. Ella se quedó pasmada, volteó a ver a su hija y se marchó sin decir nada más.


Él se sentó a su lado, apoyó los codos sobre la cama y  llevó sus manos entrelazadas a su frente sollozando.Una profunda tristeza lo inundó, jamás contaría con el apoyo ni el afecto de Helen.

 

Nina respiró profundamente y abrió los ojos exaltada al no saber en donde se encontraba.


-¿Papá? -susurró angustiada.


Marcus alzó la cabeza anonadado, no daba crédito a lo que sus ojos veían, le pareció increíble que ella hubiera despertado finalmente de su letargo.La abrazó efusivo.


-¿Qué pasa, en dónde estoy? -Preguntó confundida y se apartó de él.


Su padre la sujetó tiernamente del rostro y le dio un beso en la frente.La miró con tanto amor y nuevamente  la estrechó en sus cálidos brazos.

Apretó el botón para llamar a la central de enfermeras, a los pocos minutos entró una mujer delgada con una charola en sus manos, al ver a Nina abrió los ojos y salió en busca del doctor Philips.

El tiempo que transcurrió desde que ella despertó hasta que le pidieron a Marcus saliera del cuarto le pareció efímero.Se postró en el pasillo ansioso, un cúmulo de emociones lo invadió.

Amy corrió por el pasillo al ver el disturbio que se había armado y al llegar vio al señor Morgan afuera del cuarto de Nina.


-¡Que bueno encontrarlo aquí! Helen apareció y...¿qué esta pasando? ¿Esta todo bien?


-Sí -sonrió- ¡despertó Amy! Irónicamente la visita de su madre la hizo despertar.


-¿La vió?


-Por fortuna no, imagina el disgusto que le hubiera provocado con sus reproches.


El doctor Philips entró al cuarto de Nina derrapando en el suelo,en el interior la enfermera le hacía algunas preguntas mientras le colocaba el baumanometro en el brazo.


-¿Qué es lo último que recuerdas?


-¿Lo último? -preguntó  pensativa- no lo sé con precisión.


-Nina, soy el doctor Philips he estado a cargo de tí todo este tiempo, ¿cómo te sientes?


-Bien, supongo, ¿por qué estoy aquí?


-¿No recuerdas nada?


-No estoy segura.


-¿Podrías responder a la pregunta que te hizo la señorita?


-Mm...estaba en GLAM y después sonó la alarma contra incendios, nos desalojaron del edificio y, es lo último que recuerdo.


-De acuerdo, ¿sabes que día era cuando pasó eso? 


-Tal vez jueves o viernes -llevó sus manos al cuello.


-¿Recuerdas de qué mes?


-¿Febrero, tal vez Marzo? -respondió confundida.


-¿De qué año?


-¿Es necesario el interrogatorio?


-Nina -se acercó a ella-, tuviste un accidente, te atropellaron -dijo mientras la auscultaba- ¿puedes recordar en qué año estamos?


Nina bajó la mirada, se cohibió.


-2014.


-¡O.k. Nina! -sonrió- Solicitaré que te hagan unos estudios, en cuanto tenga los resultados hablamos.


-¿Esta todo bien? Me asusta.


-Ten paciencia.



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