Ir al contenido principal

La partida.

Al cerrar la puerta todos sus recuerdos pasaron a formar parte de su memoria.
Se dio cuenta que sería la última vez que utilizaría el elevador  y pensó en las incontables veces en las que subió a su departamento con las manos llenas de bolsas, con la compañía de vecinos incómodos o acompañada por su reflejo en el espejo.
Las madrugadas en las que salía a correr al parque o las noches en las que regresaba cruzando la ciudad a pie para admirar las majestuosas luces de los edificios y los espectaculares.
Las veces que se sentó en medio del camellón con los ojos cerrados sintiendo el aire sobre su rostro.

Recordó la primera vez que llegó a la ciudad, lo triste y sola que se sintió al no conocer a nadie, la nostalgia que la inundó al pensar en todo lo que había dejado atrás pero, el tiempo pasó tan rápido que 10 años más tarde aprendió a amarla, perteneció a ese lugar.

Salió por última vez del edificio con el aire gélido que soplaba intentando abrazarla,con las hojas secas que se levantaban del suelo y formaban círculos.
Se subió a su auto, ajustó el espejo y encendió el motor.Y como si la ciudad se entristeciera por su partida hubo un inexplicable silencio, no había tráfico,ni gente, ni smog.
Había vivido una gran historia y eso llenó su corazón de júbilo.
Derramó un par de lágrimas y después de eso se secó los ojos y sonrió, aún le quedaba un gran camino por recorrer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Regresa a mí...

Leyó la última frase de la carta en repetidas ocasiones. Le mortificó la idea de pensar que él se había marchado para siempre. Scott tocó la puerta, entró cuando ella no respondió a su llamado. La miró fijamente sin decir una palabra. Supo que su amor no era correspondido. El recuerdo de aquel antiguo novio era más fuerte de lo que creyó.

El domo parte 2

Nada de lo que había pasado la noche anterior había sucedido realmente. Ese fue el primer pensamiento que Alexa tuvo al despertar. Se sentía mareada, como si no hubiera descansado en toda la noche, una fuerte ráfaga de aire entró por su ventana tirando al suelo el florero que estaba en la mesa. Corrió a cerrar la ventana y se cortó el pie con uno de los vidrios, entonces sujetó su pie y buscó un paño con el cual detener la sangre que brotaba y así poder llegar al baño para limpiar la herida. Abrió la llave del agua caliente de la bañera y se sentó a un lado, al retirar el paño se sorprendió al ver que estaba seco y limpio. El vidrio aún estaba incrustado en su pie pero no había sangre y la herida cerró tan pronto lo sacó. Recordó encantes que nunca había visto su sangre, nunca se había cortado, ni fracturado un hueso, nunca había faltado a la escuela a causa de una enfermedad, no sabía lo que era tomar medicinas. Cerró la llave cuando el baño se llenó de vapor, limpió el espejo con su

Regresa a mi...

Les comparto la portada del tercer libro de la serie #predestinados