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Una parte de mí...

Ella pensaba en todo lo que habían pasado juntos, en el daño que seguramente le causó al no verla llegar al aeropuerto.
Acarició su vientre y sonrió, estaba segura de que no había cometido un error sin embargo, no entendía la razón por la cuál no dejaba de pensar en él.
Se torturaba día a día imaginando cómo sería su vida si se hubiera quedado a su lado.
Esa agonía la hizo sufrir por varios meses hasta que finalmente se decidió a escribirle.

"No puedo dejar de pensar en ti, no entiendo la razón y sé que ya tomé una decisión, que no hay vuelta atrás, que tengo una vida al lado de otra persona pero me martiriza la incertidumbre de no saber si te volveré a ver.
Una parte de este corazón siempre será tuyo, no puedo olvidarte.
Te amaré en silencio hasta que se desgaste el sentimiento, hasta que un día al abrir los ojos ya no piense en ti.

¡Cielos! te extraño tanto, no imaginas el vacío que siento en mi alma al recordar tu sonrisa, tus ojos y aquella forma tan cálida que tenías al mirarme a pesar de mis errores, de mis desplantes de mis locuras.
No puedo pedirte que me busques, ni siquiera que contestes mi correo, me conformo con saber que lo leíste.
Quiero que sepas que de verdad te amé, jamás pretendí engañarte pero él apareció y trastornó mi mundo. Lo irónico es que ahora que estoy con él sólo pienso en ti.

Espero te encuentres bien y logres encontrar la felicidad al lado de alguien más, de verdad te deseo lo mejor porque te lo mereces.
Quizá algún día nos volvamos a encontrar pero en este momento no era el tiempo de estar juntos."

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