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El viaje

-Nos irémos el próximo mes, 3 días, ya tengo todo arreglado.

-No se si pueda ir, tengo muchos...

-Pendientes lo sé, pero estoy segura de que Kyle te ayudará con los niños, te lo debe.

-No lo se, dejárselos es como meterlos a una jaula llena de lobos.

-¡Vamos! no es tan mal padre.

-La última vez que se los dejé estuvieron con la misma ropa 3 días.

-Bueno tal vez solo le da importancia a cosas relevantes, yo he usado la misma ropa en un fin de semana.

-Lo defiendes demasiado.

-Es porque quiero que vayas con nosotras, vamos, mereces un respiro, además es sólo un fin de semana, uno muy especial, mi último fin de semana antes de casarme.

-Supongo que tienes razón. Necesito un respiro -dijo agobiada.

Helena se casaría el próximo mes con su novio de toda la vida. Karenina llevaba 12 años casada y comenzaba a desencantarse de la vida en pareja. Nay por su parte llevaba casada 3 años, no tenía hijos y continuaba con las actividades que realizaba antes de casarse.

-¡Perfecto! nos iremos en mi auto, Helena ya hizo las reservaciones.

-Aún tengo que hablarlo con Kyle pero supongo que no habrá problema -dijo y tomó un sorbo de té.

-Marcus no tiene ningún inconveniente, ya hablé con él -dijo Nay.

-¿Y a dónde iremos?

-Quiero ir a san Diego -contestó Helena.

Karenina las miró con recelo, ambas sabían que Al, su ex, vivía ahí. Lanzó un suspiro y colocó sus manos al rededor de la taza de té, después de todo San Diego era muy grande, ¿Cuál sería la probabilidad de que se encontraran?



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