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A tu lado 6.

 La familia West vivía en una lujosa mansión en bel air rodeada por una senda arbolada.

Alexander se detuvo un par de segundos y este se abrió automáticamente,descendió la pendiente y mientras la hacía el señor West observó una parte del jardín trasero, estaba rodeado por hermosas petunias que gracias al reflejo de la luz proveniente del domo de  la piscina parecían lavanda.

En el centro y justo frente a la entrada principal se encontraba una enorme fuente de mármol rosa lleno de ninfas, el agua que se deslizaba cambiaba de color con las tonalidades de los focos que estaban en el interior, las miró con nostalgia.


Cuando finalmente se estacionó, apagó el auto pero dejó las llaves pegadas al switch y bajó apresurado para ayudar a su abuelo quien ansioso abrió la portezuela.

Volteó maravillado a ver la entrada de la casa custodiada por enormes columnas corintias en tonos rosados y lanzó un suspiro.

Alexander lo sujetó del brazo y ambos ascendieron lentamente las pronunciadas escalinatas que conducían a la puerta de roble rodeada de piedra cincelada.

El señor West se detuvo agobiado, tomó una profunda bocanada de aire y le sonrió a su nieto para no preocuparlo.Al llegar a la entrada giró  el picaporte e intentó empujar la puerta, jamás le había parecido que fuera tan pesada como en ese momento en el que consideró innecesario el empotrado en herrería que la decoraba.


Kenneth estaba parado en medio de la sala muy cerca de la ventana en donde bebía plácidamente una copa de cognac y observaba el atardecer a pesar de la intensa luz del sol.

 Jennifer, quien había regresado antes que Evangeline a Los Ángeles, estaba sentada en uno de los cómodos  sillones  capitone se encontraba en el cuarto contiguo leyendo un libro y tomando un té. 


El repentino alboroto que produjeron el mayordomo y el ama de llaves al dirigirse rumbo a la   puerta  principal lo hizo voltear, dejó su copa en la mesa de centro y se ajustó la corbata, volteó discreto a ver a su esposa quien de inmediato se levantó de su lugar y  corrió al recibidor ignorándolo por completo.


El señor West entró erguido, completamente renovado  a su casa seguido por Alexander quien llevaba su maleta y aprovechó el revuelo que se armó para regresar al auto por la maleta de su abuelo y subirla a su habitación.

Jennifer se acercó a abrazarlo y ordenó preparar la mesa. Kenneth se aproximó  indiferente con las manos en los bolsillos y con un tono frío le dio la bienvenida  su padre.

El señor West le dio una palmada en el hombro y tomó a Jennifer del brazo para dirigirse al comedor.

Kenneth lanzó una mirada hostil hacia Alexander quien bajó las escaleras apresurado y se dirigió a la puerta sin despedirse.


-Así que no te quedarás a comer, es una completa descortesía hacia tu abuelo.


-Él sabe a donde voy.


-¿Y se puede saber a dónde es que te diriges con tanta prisa?


-Ya lo sabrás.


-¿Se trata de otra sorpresa? No me vas a salir con que te casaste en Praga.


-¿Te molestaría que lo hubiera hecho?


-Para ser sincero sí, tenía la esperanza de que retomaras tu relación con Nola,te conviene.


-Veo que no quitas el dedo del renglón.


-Sólo quiero lo mejor para ti.


Alexander sonrió burlón y abrió la puerta, antes de que pudiera salir se detuvo y regresó.


-No voy a ser parte de tus caprichos y para que de una vez desistas de tu idea te diré que estoy saliendo con alguien.


-¿Con quién?


-La conocerás a su debido tiempo.


-¿Alguna cliente tuya? -preguntó sarcástico haciéndolo palidecer, Kenneth sonrió satisfecho por su comentario- Así que aún no se lo dices a tu abuelo, estará más que complacido de escuchar sobre tus talentos.


-Adiós papá.


-Espero que esa chica valga la pena, tenga la mitad de la belleza de Nola y su dinero.


-¿Y si no qué, me impedirás estar a su lado? ¡No seas ridículo!


-¡Alexander! -gritó Jennifer molesta- ¡No le hables así a tu padre!


-Lo siento mamá pero no regresé para tolerar sus insultos.Tengo que irme, se hace tarde y no quiero hacer esperar a Eve.


-¡Esto es una locura! ¿Se atrevió a venir? -preguntó incrédulo.


-¿Qué esperabas? Esta preocupada por la salud de su abuelo, desde luego que  tenía que venir a verlo. ¿Hay algún problema?


-¡No entrará a esta casa mientras yo este aquí!


-Entonces vete -interrumpió el señor West.


-¡Papá! ¡Cómo puedes permitir que ella regrese después de lo que nos hizo,nos deshonró, me humilló, desprestigió el apellido!


-Los tiempos cambian Keny, a nadie le importa eso además estoy ansioso por conocer a mi bisnieta, Alex dice que es adorable.


-¡No puedes estar hablando en serio!


-Deberías dejar de lado la amargura y alegrarte un poco,te estas perdiendo la mejor parte de envejecer.


-Veo que el estar al filo de la muerte te ha vuelto un sabio consejero, no te ofendas papá pero se educa con el ejemplo -dijo y salió de la mansión empujando a Alexander.


El señor West lo miró decepcionado, metió las manos en sus bolsillos y se dio la vuelta para regresar a la mesa.


-Algún día entenderá -dijo Jennifer.


-Será mejor que me de prisa, se hace tarde -interrumpió Alexander y salió de la mansión.


-No dudes en llamar si necesitas algo -respondió ansiosa Jennifer y alcanzó al señor West.



#

Nina caminó a lo largo de jardín hasta llegar a una banca cobijada por una pérgola de madera en donde Marcus la esperaba.Habían pasado 5 días desde el accidente de Hayden y las cosas parecían ir de mal en peor. 


-¡Papá! ¡Gracias por venir! -respondió con la voz entre cortada y se acercó a abrazarlo.


Marcus, un hombre de aproximadamente 56 años que  vestía bastante formal a pesar de tener una actitud despreocupada, su cabello ébano estaba perfectamente acomodado, siempre sonreía de manera cordial e hizo lo mismo al verla.

Sin hacer ningún otro gesto se levantó de la banca y se aproximó a ella correspondiendo su efusivo abrazo.


-¡Lamento la tardanza! Tuve unas complicaciones, a decir verdad me sorprendió bastante que no me llamaras tu, dudé en venir siendo honesto.


-Le pedí a la novia de Tyler que se comunicara contigo porque yo estoy aislada en el cuarto de huéspedes. ¡Este viaje se ha vuelto un infierno!


-Lo sé, tuve la oportunidad de hablar con tu madre hace unos minutos, al parecer le asombró que tuviera el valor de presentarme aquí, jamás creyó que me llamarías.


-Ya no puedo más con esto, todos los días Douglas me tortura con el estado de salud de Hayden. Cuando pasaron los días sin tener noticias tuyas pensé que Mauleen no te había llamado. ¡Todo esto es absurdo! ¡Sácame de aquí por favor! -suplicó- ¡No quiero volver nunca más!


-No esperaba verte así  -dijo y le dio un beso en la frente- de haberlo sabido antes hubiera dejado los pendientes en la constructora.


-Lo se, tampoco era mi intención importunarte, se que tienes mucho trabajo y por lo mismo es que no había podido ir a verte.Espero no causarte problemas.


-A decir verdad te tengo una sorpresa.


-¿De qué se trata?


-Me ofrecieron ser socio, eso cambia mucho las cosas. En parte tengo más libertades aunque también más responsabilidades.


-¡Felicidades papá! Has trabajado mucho por la constructora.


-Hay algo aún mejor.


-¿En serio y qué es?


-El departamento que adquirí hace algunos meses, me lo regalaron.


-¡Wow! Sí que son grandes noticias.


El rostro de Nina se oscureció, se apartó de él,se sentó en la banca y lanzó un desgarrador suspiro.

Marcus se acomodó a su lado, metió las manos en los bolsos de su abrigo y cruzó la pierna.Se mantuvo callado tratando de interpretar el silencio y la angustia de su hija, él sabía perfectamente lo que había pasado pero prefería escucharla antes de hacerse un juicio.

Luego de un par de segundos Nina prosiguió.


-¿De qué hablaron mamá y tu? Creí que no mantenían ningún tipo de relación -volteó a verlo intrigada.


-Eso es imposible, tenemos un lazo que nos unirá para siempre -dijo y sacó su cigarrera.


-¿En serio, cuál? -preguntó mientras él sacó su encendedor.


-Tú.


Nina le quitó el cigarro de la boca antes de que pudiera encenderlo.


-¿Qué fue lo que te dijo?


Marcus curvó los labios nervioso, sus ojos café destellaron, se recargó en el respaldo de la banca y prosiguió.


-Me dijo que empujaste a tu hermana por las escaleras, que esta muy delicada debido a su embarazo y que...


-¡Eso no es verdad, yo no la empuje! ¡Papá por favor no vas a creer esa mentira! -interrumpió intempestivamente.


-¿Qué pasó entonces?


- ¡Ella y yo estábamos discutiendo! Perdió el equilibrio y cayó por las escaleras.


-¿Así nada más? -Hizo una pausa y la miró inquisitivo- ¿Por qué le dijiste a Jeremy la verdad? Creí que habías superado eso, fue muy inmaduro de tu parte hacerlo.


-De pronto todos piensan que hice mal y antes de hacerlo me alentaban para que le contara la verdad -dijo ofendida.


-¿Todos? -preguntó desconcertado- yo siempre te dije que olvidaras ese asunto, el rencor es un veneno. Nathan hizo lo mismo, ¿ya olvidaste cuando se molestó contigo por ir a Nueva York?


-No pero se ha molestado conmigo por tantas cosas que ya perdí la cuenta, de cualquier manera son cosas diferentes -respondió y se llevó las manos a la frente- lo importante  y lo único que tienes que saber es que no vine aquí con la intención de encontrarme con Jeremy -añadió angustiada-, ni si quiera tenía idea de que él y mi hermanastra estaban juntos -dijo desconcertada.


-Hija se que debió dolerte el saberlo -la tomó de la mano- pero no debiste hablar con él.


-No creo que tengas una idea de cómo me sentí al verlos juntos, removió sentimiento en mi que creí enterrados cuando hablé con él y me dijo que se arrepentía de haberme dejado ir, luego intentó besarme y...


-¡Hizo qué! -gritó molesto.


-Te juro que yo no lo provoqué, estaba tan sorprendida como tu.


-¿Aún lo quieres?


-No, ha pasado mucho tiempo y las cosas cambiaron entre nosotros además estaba Ryan.


-¿Estaba, eso significa que ya no están juntos?


-Es complicado -lanzó un suspiro.


-¿Qué hacías aquí?


-Tyler me ofreció quedarme en esta casa  ya que la familia se encontraba en Viena pero al día siguiente Hayden apareció completamente cabreada.Jeremy canceló la boda así que me empezó a ofender y cuando trataba de irme me jaló del brazo, intentó quitarme mi teléfono, forcejeamos y cayó.


-¿Así nada más?


-Tus dudas me ofenden -dijo serena- no la empujé como todos creen.


-De acuerdo, te creo.


-Antes de que todo esto pasara Jeremy estaba dispuesto a buscar al doctor Rogers para que le aclarara todas sus dudas.


-¿Quién es el doctor Rogers?


-El hombre que le realizó el aborto a mi hermana.Ella solo buscaba un pretexto para impedir que él descubriera la verdad. Ahora que lo pienso fue bastante conveniente arriesgar su vida con tal de salvar su honor -dijo pensativa- Jeremy no dudó en venir a verla de modo que nuevamente se salió con la suya.


-¿Y eso te mortifica?


-No, bueno un poco porque nuevamente mi palabra queda como mentira.


-Sabes, tengo un amigo, es abogado, Derek Loyd ¿lo recuerdas?  


-No.


-Lo llamé antes de venir aquí, me hizo algunas recomendaciones.


-No te estoy entendiendo papá ¿para qué lo llamaste? -preguntó extrañada.


-Helen mencionó que Douglas esta muy molesto y advirtió que si algo le pasa a  su hija o al bebé procederá legalmente en tu contra.


-¡Yo no le hice nada!


-¿Alguien vio el momento en el que cayó?


Nina palideció, se paró de la banca pensativa, sabía que no tenía testigos y eso la mortificó.


-¡Cielos! ¡Es una desgraciada!


-¡Nina! -gritó y se levantó molesto.


-Lo siento pero es la verdad, ¡no voy a pagar por sus errores, esta vez no!


-Tienes que calmarte hija, nos iremos de aquí e interpondré un amparo, luego de eso nos iremos a casa.


-¿Ahora soy una delincuente? ¡Esto es ridículo! -gritó furiosa- ¿De verdad crees que todo eso es necesario?


-Tratándose de Douglas lo creo -dijo y lanzó un desgarrador suspiro-, no voy a esperar hasta que emitan una orden de arresto en tu contra, mejor tomaré mis precauciones.


-Hablaré con mi madre, veré si podemos llegar a un acuerdo.


-Lo dudo mucho, desde que esta con él ella se ha vuelto tan, cómo podría decirlo sin ofenderla, codependiente, ese tipo ha sabido manipularla.


Nina lo miró aceptando que tenía razón pero sin decirle una palabra.


-Douglas es un hombre difícil, a veces creo que no tiene sentimientos.Mamá debió meditar bien las cosas antes de casarse con él, al menos debió pensar un poco en mi -dijo decepcionada.


Marcus la abrazó y le dio un beso en la frente.


-Si pudiera cambiar las cosas lo haría nena pero ya es imposible -dijo lamentándose.


Ella lo miró extrañada y se apartó de él.


-¿Por qué la dejaste ir? -reprochó.


-No tenía otra opción, la amo demasiado.


-Eso es ridículo, no puedes amar a alguien y dejarlo ir.


-Eres muy joven para entenderlo, algunas veces las personas que se aman simplemente no pueden estar juntas.Ella y yo teníamos muchos planes y éramos muy jóvenes cuando nos enteramos que seríamos padres, no lo tomes a mal nos fascinó la noticia  es sólo que ella estaba tan asustada y tenía tantas dudas respecto a lo que pasaría con su vida profesional una vez que nacieras.Las cosas se complicaron entre nosotros y decidimos darnos un tiempo. Para cuando la busqué Douglas había aparecido en su vida y yo no pude hacer nada para alejarlo de ella. 


-¿Te amenazó?


-No.


-¿Entonces, por qué te diste por vencido?


-Supongo que tarde o temprano tendrías que saberlo.


-¿Saber qué?


-Ella y yo nunca nos casamos, legalmente no podía hacer nada para impedirle estar con Douglas, él se esmeró bastante en  persuadirla, le dio todo lo que quería.


-La compró -musitó decepcionada.


Nina palideció, no daba crédito a lo que acababa de escuchar.


-No lo digas de ese modo.


-¿Pero entonces yo...?


-Tu madre estaba vulnerable, supongo que se sintió protegida por él y aceptó casarse con él poco después de que tu nacieras. Cuando intenté acercarme a ti puso tierra de por medio y se las llevó a Washington pero esa historia ya la sabes.


-¿Cómo pudo meterse en una relación de ese modo?


-Bueno para él no había ningún impedimento, nunca me consideró una amenaza hasta que decidiste mudarte conmigo y tomar mi apellido.


-Creo que te subestima.


-Tal vez -sonrió.


Nina miró su reloj.


-Iré por mis cosas, no quiero estar ni un minuto más aquí -dijo y se dio la vuelta.


-¿Quién es Alexander? -interrumpió desconcertándola, se detuvo y regresó a su lado.


-¿Quién te habló de él?


-Tu madre.


-¡Vaya! Para no hablarse tan a menudo en verdad que tu y mamá se pusieron al tanto de muchas cosas.


-Solo me sorprendió que me hablara de ese chico con tanta familiaridad, estuve a punto de decirle que tu novio era Ryan pero me reservé el comentario, la verdad estaba en shock cuando me contó respecto a tu compromiso.


-No es lo que tu crees.Ryan y yo terminamos. Él  no se ha portado muy bien conmigo.


-¿Qué quieres decir?


 -Es una larga  historia que te  contaré esta noche.


-Esta bien.







#

Nina  se dio un baño.Se apresuró a cambiarse y bajó al restaurante en donde su padre la esperaba.

Al llegar a la mesa lo vio hablando por teléfono, se sentó sin interrumpirlo y tomó la carta, cuando él colgó ella prosiguió.


-Lamento haberte hecho esperar, me di un baño y me quedé dormida.No había descansado así desde...ni siquiera recuerdo cuando llegué aquí.


-Esta bien, no tengo prisa.Estaba hablando con  mi amigo, el abogado, metió un amparo, podremos irnos pasado mañana a L.A.


-¡Pasado mañana! Eso es demasiado.


-Es lo mejor que puedo hacer hija.


-Lo siento no quise ser mal agradecida.


Marcus sacó de su saco el celular de Nina, lo colocó sobre la mesa y lo deslizó hasta donde ella se encontraba.


-Tu madre me lo dio mientras recogías tus cosas.


-¿La viste?


-Salió  a ver si todo estaba bien, le dije que sí. Me habló respecto al accidente y que tu hermana se recupera de manera favorable, el bebé esta bien y al parecer Jeremy volvió a su lado.


-Supongo que deben estar felices.


-Eso parece.


-¿Entonces estoy fuera de peligro?


-Como te dije mi amigo interpuso un amparo, simple precaución. 


-Es increíble que incluso eso le haya salido bien -dijo molesta.


-Hija -extendió su mano para tomar la de la joven- olvida el resentimiento, se feliz, deja que las cosas caigan con su propio peso, te aseguro que algún día lo harán.


-Eso espero, la verdad ya no importa, no planeo volver a verlos nunca más.


-Es tu madre, no puedes hacer algo así.


-Dudo que eso le importe, adora a sus hijos, yo sólo le recuerdo lo miserable que fue su vida hasta antes de conocer a Douglas.


Nina sonrió decepcionada, Marcus la miró pensativo pero evitó hacer comentarios al respecto.Ella encendió su celular.Justo en el momento en que aparecieron varios mensajes de texto y uno de voz su padre la sorprendió con una pregunta.


-¿Me dirás ahora quién es Alexander?


-Creí que lo habías olvidado -respondió sin voltear a verlo.


-Yo nunca olvido -sonrió y le dio un trago a su copa de vino.


-Él es un chico al que conocí en un club -suspiró mientras leía los mensajes en su celular restando importancia- es alguien  a quien le tengo un gran afecto a pesar del poco tiempo que llevo de conocerlo.


-¿Afecto? -preguntó incrédulo.


-¿Pensarías que estoy loca si te digo que lo amo? -lo cuestionó temerosa de que la juzgara.


-En absoluto.


-Entonces te diré que lo amo, estoy completamente enamorada de él pero no estoy segura de que él sienta lo mismo.


-¿Por qué lo dices?


-Bueno discutimos por una tontería, tal vez no fue una tontería -respondió nerviosa- hay algo que no te he dicho respecto a Ryan y supongo que debería decirte.


-¿De qué se trata?


Nina dejó el teléfono a un lado, cruzó las manos por encima de la mesa y tomó una profunda bocanada de aire, después prosiguió evitando en todo momento verlo a los ojos.


-Supongo que ya sabes que Ryan es muy celoso y posesivo.


-Sí pero ante todo es tu decisión estar con alguien así.


-No estaba de acuerdo en que yo viniera a Praga aunque fuera por trabajo y me lo hizo saber.Como te dije, conocí  a Alexander en un club al cual por casualidad. El hecho es que nos hicimos buenos amigos y Ryan apareció sin avisar, se molestó cuando me vio con Alex y -hizo una pausa- sólo lo hizo un par de veces.


-¿Hacer qué?


-Alex entró a mi habitación y le dio un puñetazo a Ryan, intentaba defenderme.


-Nina, habla claro -demandó- ¿qué intentas decirme?


-Dejé que Ryan pasara el límite, permití que me lastimara un par de veces.


-¡Qué estas diciendo! -gritó exaltado.


-¡Perdón! -respondió con los ojos llenos de lágrimas.


Marcus se levantó de su asiento y la abrazó.


-No tienes que pedirme perdón, no estoy molesto contigo sino con él -musitó.


-Ya terminé con todo eso, Alex me hizo darme cuenta que las cosas no estaban bien.


-No tengo palabras para agradecerle que te haya defendido.


-Él y yo tuvimos una discusión días después cuando Ryan fue a buscarme al hotel, Alexander creyó que era una de esas mujeres sumisas, que no había cumplido mi palabra de dejarlo.Se marchó a Los Ángeles sin escuchar mi explicación.


-¿Por qué no lo llamas de nuevo?


-Sí, lo haré en cuanto regresemos a casa.


Nina sonrió, sintió que se había liberado de un terrible peso en el pecho que no la dejaba respirar. 

Después de cenar regresaron a sus habitaciones, Nina escuchó el mensaje que Alexander le había dejado en su teléfono y los mensajes de texto en donde le pedía que lo perdonara por su inmadurez.

Nathan por su parte parecía angustiado tras no tener noticias de ella. Se recostó en su cama intentando dejar de pensar en todo lo que le preocupaba, sabía que en cuando regresara a L.A. Las cosas mejorarían, al menos eso era lo que esperaba.


#

Kenneth planea declararlo senil, y enviarlo al asilo para quitarle el poder de su empres,a vender sus  acciones y quedarse con su fortuna.


Kenneth


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