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A tu lado Capitulo 13 parte 2

 Ryan regresó a la sala a recoger los pedazos de vidrio que estaban en el suelo y los puso dentro de un plato.Se dirigió a la cocina, encendió las luces de la barra e ignoró la presencia de Alexander.

Abrió uno de los cajones de la alacena,sacó un porro, lo encendió y empezó a fumarlo como si estuviera solo.


Alexander tomó el abrigo y el celular de Nina cayó sobre el cojín, de inmediato lo guardó en su pantalón y lo siguió a la cocina.


-¿Quieres llevarte sus cosas? -preguntó sin obtener respuesta mientras le daba un golpe al porro- No deberías tenerle tantas consideraciones a esa zorra, terminará por romperte el corazón de la misma forma que lo hizo conmigo -dijo mientras se extasiaba con el aroma- No quiero tener que consolarte después.


-Será mejor que me vaya -dijo y se dio la vuelta.


-¡Hey!


Ryan gritó haciéndolo voltear y cuando lo hizo le dio un puñetazo en la cara.

Alexander reaccionó violentamente regresándole el golpe y enviándolo al suelo, al intentar acercarse para levantarlo  Ryan le dio una patada en el estómago tan fuerte que le sacó el aire y lo tumbó en el piso.


-¡Me rompiste la nariz niño! -gritó molesto y se arrastró por el suelo buscando el porro, se alzó y tomó una de las toallas de papel que estaban en barra para limpiarse la sangre de su rostro.


Alexander se apoyó en uno de los bancos cerca de la mesa para levantarse mientras recuperaba  el aliento, su respiración se agitó.


-¿Qué le hiciste a Nina? ¿Por qué salió huyendo de tí? -preguntó jadeando.


-Ella sabía perfectamente a lo que venía -respondió irónico y lo miró desafiante-.  Así de fácil es Nina, claro que ya lo habrás notado.Se involucró con un completo extraño en una ciudad desconocida.


-¡Eres un desgraciado!


-Y tú un ingenuo,te voy a dar un consejo de hombre a hombre y porque admiro la entereza que tuviste de venir a reclamarme sin argumentos. Nina tiende a desechar a las personas cuando ya no las necesita.Así que no te sorprenda que ahora que ya no tiene que cubrir las apariencias con su familia te deje y busque a alguien mejor.No dudaría ni un minuto que tratara de regresar con Nathan.


-Me das lástima.


-¿Terminaste? Porque honestamente me estoy cansando de este jueguito, me duele un poco la cabeza y ahora gracias a ti también la cara.


-Ya te lo dije,si algo le pasa a Nina te juro que lo vas a pagar.


-Me culpas de su ineptitud.


Alexander se acercó furioso a él y al intentar golpearlo fue sorprendido por la punta de un cuchillo que Ryan tenía en la mano.

Se paralizó, bajó la mirada y se alejó al ver que su camisa estaba rota, lo miró sorprendido.


-¿Creíste que no me defendería? -preguntó cínico- cuando la policía llegue y te encuentre muerto diré que entraste a mi casa en medio de la noche amenazándome y que yo sólo me defendí.¡Anda! -dejó el cuchillo sobre la mesa y abrió los brazos- defiéndete, soy todo tuyo pero te recuerdo que estas en mi casa y no estoy dispuesto a morir hoy.


-No vine a matarte.


-¿Me dirás que tu única intensión  era hablar? Sé perfectamente que querías golpearme, darme un escarmiento porque crees que fuí yo quien provocó el accidente de Nina.Querías o quieres más bien demostrarle  lo mucho que la amas empuñando tu espada como héroe triunfante en su corsel blanco  -dijo burlón- ¡Ahí esta tu espada, úsala!


-¡No voy a permitir que la vuelvas a buscar para hacerle daño! -dijo tratando de controlar su impetu.


-¿Ah sí? ¿Y qué harás al respecto? La única manera de que no lo haga es matándome y dijiste que no lo harías.


-¡Entonces comenzaré a considerarlo! -gritó molesto- Haré lo que sea necesario con tal de protegerla de ti! -respondió mirándolo a los ojos.


-¿Y cómo pretendes hacerlo si no puedes ni defenderte a tí mismo? -preguntó burlón.


-No voy a caer en tus provocaciones.


-¡De verdad la quieres! -afirmó sarcástico-. ¡Eso sí que es una verdadera sorpresa! Al principio creí que sólo querías tirártela, que era un capricho, una aventura.Debo confesar que nunca imaginé que vendrías a Los  Ángeles a buscarla. ¡Pero qué descortesía la mía! -extendió su mano ofreciéndole el porro, Alexander movió agitada la cabeza- ¿No? De acuerdo, pudo haberte facilitado las cosas. Sabes, no entiendo a qué viene tanto reclamo, a final de cuentas no puedes cambiar lo que pasó entre ella y yo.


-¿Qué le hiciste? -suplicó lleno de miedo tras la insinuación.


-Tendrás que vivir con la duda -susurró- porque estoy seguro que ella jamás te lo dirá por miedo a que la juzgues o la recrimines.


Alexander tomó el cuchillo y lo miró lleno de ira.


-¡Anda, hazlo! ¡Demuéstrale tu hombría! ¡Mátame! -gritó provocándolo con una sonrisa de satisfacción.


Alexander soltó el cuchillo y éste cayó al suelo, recordó la conversación que había tenido con Amy y la súplica que le hizo antes de darle la dirección de Ryan.

 

-La amo y la apoyaré siempre -musitó.


Ryan hizo una mueca de fastidio.


-Siendo honestos, no creo que ella te corresponda. Nina no se interesaría en alguien como tú, es decir no eres rico, no eres importante, no eres nadie.


-¿Y tú quién eres?


-El director de una importante editorial.Si algo me pasa ten por seguro que los diarios cubrirán la nota en cambio tú pasarás desapercibido.


-¡Te felicito! -dijo y salió de la cocina ignorándolo.


-Todos la hemos ayudado a escalar en cierta medida -gritó- Nathan, Jeremy y yo.


Alexander se detuvo sin voltear.


-¿En serio, en qué la ayudaste tú?


-No te voy a dar más explicaciones.


Alexander sonrió burlón y se dirigió a la salida no sin antes hacerle una última advertencia a Ryan.


- La próxima vez que intentes acercarte a ella o hacerle daño no voy a tentarme el corazón,te mataré y creéme nadie va a extrañarte porque no encontrarán tu cuerpo.


-¡Uy eso fue bastante extremo! Lo tomaré en cuenta y espero que también tú consideres que esa zorra no vale la pena,sólo no digas que no te lo advertí -gritó mofándose.


Alexander regresó molesto y le dio un puñetazo azotándolo contra el suelo.Ryan se mantuvo boca abajo, sin que él se diera cuenta tomó el cuchillo que estaba no muy lejos de él y mientras Alexander se acercaba, se giró y se lo enterró en el abdomen.


Alexander detuvo la mano de Ryan, evitó que enterrara el cuchillo aún más profundamente, hiperventiló y se tambaleó hasta chocar contra la barra,se encorvó e hizo presión sobre su abdomen, no quería desangrarse.


Alexander intentó controlarse para no caer al suelo, escuchó su voz entre ecos, tenía que salir de ahí. 

 

-¿Te sientes mal? Tal vez deberías ir al hospital -respondió sarcástico- aunque me parece que estas exagerando, la herida no parece profunda.


-¡Ryan! -gritó Aideé quien estaba parada  junto a la puerta completamente petrificada y corrió a auxiliar a su novio -¡Qué diablos te pasa! -le gritó a Alexander- ¿Quién eres, qué quieres? -Preguntó asustada- ¡Llamaré a la policía! -dijo y sacó su celular.


-¡No Aideé, no es necesario! -ordenó tomándola de la mano.


-¿Cómo que no es necesario? ¡Cielos! -dijo mientras lo acariciaba con ternura- ¡Estas muy lastimado! Tenemos que ir al hospital -gritó nerviosa.


Alexander estaba completamente pálido, sudando frío,al principio no entendió quién era la joven que había corrido a auxiliar a Ryan pero poco pasó antes de que lo descubriera cuando ella le dio un beso en la boca.


-Veo que no pierdes el tiempo -añadió con la voz entre cortada-. ¡Eres un desgraciado! -volteó a ver a la joven- deberías tener cuidado con él, esta desquiciado -añadió agitado.


Se dirigió a la puerta ahogando su dolor y antes de salir, Ryan se puso en pie y desde la sala le hizo una última pregunta.


-¿Vas a contarle lo que pasó? 


-No vale la pena -respondió sin voltear y salió del departamento.


Aideé quién estaba detrás de él lo sujetó del brazo y lo ayudó a sentarse en el sofá para después cerrar la puerta.


-¿Por qué te golpeó de esa manera?


-Porque es otro de los juguetes de Nina.Seguramente le contó una sarta de mentiras y él sólo vino a defenderla.


-¡Esa mujer esta loca! ¡Te acosa, mira hasta donde ha llegado, enviar a alguien para que te golpeé!Tenemos que denunciarla ahora que tienes pruebas.


-Aideé lo haremos después ¿quieres? ahora quiero darme un baño y descansar.


-¡Pero ve cómo tienes la cara!


-No insistas.


Ryan se levantó apoyado en la joven, apagó la luz del pasillo, ella dejó su bolso sobre el sillón junto al abrigo de Nina y ambos subieron a la habitación.



Alexander salió del departamento completamente pálido al ver que comenzaba a brotar más sangre de su herida, no creyó que fuera profunda pero estaba muy nervioso por todo lo que había sucedido.


Al sentir que perdía el equilibrio se apoyó en la pared hasta llegar al ascensor,  una vez dentro se recargó en el espejo.

Levantó su camisa y pasó sus manos por encima de la herida, necesitaba ir al hospital. Cerró su chamarra para evitar que notaran la sangre en su camisa.A penas reunió las fuerzas para cruzar el patio y llegar a las escaleras principales.

Se sostuvo del barandal para no caer y subió a su auto para dirigirse al hospital.

Al llegar al estacionamiento apagó el auto y se desvaneció sobre el volante haciendo que el claxon sonara llamando la atención de los guardias que se encontraban en el lugar.


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