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Primer amor.

El sonido del timbre despertó a Irina. Volteo a ver su reloj digital, las siete en punto. Se puso una sudadera y bajó las escaleras mientras el timbre no dejaba de sonar. Se amarró el cabello antes de abrir la puerta.

-Necesitamos hablar Irina.

Joshep aprovechó la sorpresa de Irina para entrar y cerrar la puerta. Irina lo observó con la boca abierta, no sabía que decir, la había tomado por sorpresa, era muy temprano como para que la visitara.

-¿Quieres algo de tomar?

Joshep se extrañó ante el ofrecimiento y sonrió.

-Nada, ven siéntate conmigo -la tomó de la mano y la llevó al sillón-. Te amo tanto, cada día te amo más que el anterior. Sé que no debí desaparecerme así nada más pero tenía que hablar con mi madre respecto a... ya sabes, mi padre.

-¿Y bien, qué fue lo que te dijo? Me asustas Joshep, ¿de qué se trata?

-Mi padre no es un asesino.

-¡Qué bueno Joshep! ¡Es una noticia maravillosa!


-Irina

Se emocionó abrazándolo, Joshep la sostuvo de las manos y volvió a sentarla. 

–Sí está en la cárcel, pero acusado injustamente.

-¿Quién pudo hacer algo así?

-Tu padre...


Irina sacó los ojos, estaba totalmente sorprendida.


-¿Por qué? ¿Cómo? Me habías dicho que estaba acusado de asesinato imprudencial. ¿Qué tiene que ver mi padre en esto? Joshep no entiendo, ¿Cómo conoció a tu padre?

La respiración de Joshep se agitó, tuvo que sentarse en la orilla del sillón para poder continuar.

-Mi padre ayudó a tu mamá a escapar de tu papá. Jack la estaba sofocando, la trataba mal y un día se hartó, como tú. Ella le pidió ayuda para escapar de su casa, contigo. Tus pesadillas son recuerdos de lo que pasó.

Los ojos de Irina se llenaron de lágrimas, tenía tantas dudas, tantos reproches para con su padre.
Joshep entendía perfectamente lo que Irina sentía. No hace mucho había experimentado la misma sensación, ambos eran víctimas de la misma mentira.

-La noche que huyeron llovía, tu papá los comenzó a perseguir en la carretera hasta hacerlos perder el control y -Joshep hizo una pausa cuando Irina comenzó a sollozar–. Lo siento, no quería remover tus sentimientos.


-Me habías dicho que tu padre huyó con una mujer... con su amante.

-Eso creí. Eso fue lo que todos creyeron, pero mi padre y tu madre no eran amantes, eran amigos. La relación de mis padres se fue enfriando desde antes, ella no tuvo nada que ver.

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por decirme la verdad. Todos estos años he estado buscando respuestas, ahora entiendo porque mi padre no me las daba.

Sorpresivamente para Joshep, Irina contuvo sus sentimientos -la tomó de la mano-. No tengo nada que ofrecerte, soy el hijo de un hombre que fue acusado injustamente de un delito que no cometió. No tengo la posición social que tu padre desearía que tuviera, por ahora estoy estudiando y no tengo dinero para mantenerte.

-No te estoy pidiendo que lo hagas. 

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