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A tu lado 6 parte 2


Nina estaba sentada frente a su computadora retocando una de las fotografías que había tomado. Todos se habían ido. Le pareció extraño no haber visto a Amy en todo el día pero estaba tan ocupada que no le dio tanta importancia.

Mientras guardaba los cambios conectó su cámara para descargar las fotos que había tomado en  Praga y la foto de Alexander apareció en su pantalla.

Había pasado casi una semana desde que lo vio por última vez.Sacó su celular y lo llamó, al no contestar colgó sin dejar un mensaje, deseaba verlo, lo extrañaba.


-¿Aún estas aquí? -preguntó Nathan.


Nina colgó de inmediato y se giró en la silla intentando cubrir el monitor.


-Creí que el jefe era el primero en irse.


-Tengo mucho trabajo.Te invito a cenar.


Ella miró el reloj de su celular.


-Son las 12, no debe haber nada abierto a esta hora.


-Podemos ir a mi departamento, veremos que puedo preparar.


-Aún recuerdo tu pasta quemada.


-He mejorado desde entonces.


-Gracias pero no creo que sea buena idea,además aún no termino.


-¿Por qué no? Somos amigos,nos conocemos muy bien.Soy el único hombre con la que puedes sentirte segura y lo sabes.


Él sonrió manteniendo su elegante postura.


-¡Ok! Tus comentarios me ponen incómoda, jamás creí que tu...¡eso es acoso Cooper! -Respondió burlona.


-¿Te parece que lo es? Siempre he sido directo,si quisiera algo más contigo ya estarías en mi cama -preguntó desconcertado con una sonrisa irónica.


-¿Qué te hace estar tan seguro de que aceptaría acostarme contigo? 


Él sonrió cinico, cruzó sus brazos y prosiguió.


-Que la mayoría de las personas tienden a idealizar el pasado y no dudan ni un minuto en revivirlo.Sin embargo no es mi intención ser tu plato de segunda mesa.Tu ruptura con Ryan es muy reciente, además esta él -dijo señalando el monitor.


Nina se sonrojó  y miró la computadora cerrando la ventana.


-¿Quién es?


-Es  Alexander, el chico que conocí en Praga -añadió cortante.


La miró analítico, jaló una silla y se sentó a su lado.


-Si no hubieras insistido en buscar a Rogers las cosas serían tan diferentes -reprochó melancólico.


-¡Rogers! Cielos lo había olvidado -dijo al recordar los motivos de su ruptura.


-¿Tan poco importante fui para ti?


-Lo siento no quise decir eso -se sonrojó.


-Lo sé y no  estoy insinuando nada.Ese rencor desmedido te ha metido en varios problemas. 


-Que bueno que ya no es tu problema -dijo sarcástica.


-Siempre lo será, me importas mucho. 


-Sï, ya me di cuenta de eso -añadió burlona.


-Lamento haberme comportado como un patán.


-No importa, se que no era tu intención.


-¿Estas enamorada? -preguntó temeroso.


-Sí, debe parecerte ridículo que me haya enamorado de alguien a quien recién conozco.


-No.


Nathan sonrió evitando verla a los ojos, se levantó de la silla y metió sus manos en los bolsillos de su pantalón.De pronto su actitud se tornó fría.


-Ya es muy tarde, deberías irte a descansar.


-Lo haré en cuanto termine mis pendientes.


-¿Quieres que te lleve?


-No, prefiero caminar, además tu ya te ibas y no quiero hacerte esperar.


-No tengo ningún inconveniente -respondió cortante.


-¿Estas molesto por lo que te dije?


-No, solo que  no seré tu premio de consolación.


-No recuerdo haber sugerido nada al respecto.


-¿Él te quiere?


-Creo que sí.


-¿Y en dónde estaba cuando pasó lo de Hayden?


-Tuvimos una discusión y no he hablado con él -dijo reprochándose.


-¿Por qué?


-Cuando estábamos en Viena Ryan apareció, quería aclarar nuestras diferencias, yo no le dije nada a Alexander y él se molestó conmigo. Intenté buscarlo, aclararle las cosas pero él se había ido, no quiso escucharme.


-¿A dónde se fue?


Nina lo miró desafiante, estaba harta del interrogatorio, no entendía cuál era su interés pero cada nueva pregunta la hacía enfurecer un poco más.


-Su familia vive aquí.


-Creí que habías dicho que lo conociste en Praga.


-¿A qué viene el interrogatorio?


-Simple curiosidad, no te molestes -dijo intentando relajarla un poco.


-No estoy molesta.


-Desde luego que sí, cuando lo haces se te marca una línea en la frente -dijo y trazó delicadamente  una línea con su dedo sobre el rostro de la joven.


Nina se sonrojó y se apartó de él.


-¡Tranquila! -sonrió- ¿Somos amigos no?


-Trabajo para ti, todos aquí saben las consideraciones que me tienes.


-¡Que piensen lo que quieran! 


-Para ti es fácil decirlo, no tienes que lidiar con los rumores, las insinuaciones, esos comentarios desatinados respecto a nuestra verdadera relación.Ni siquiera debería trabajar para ti.


-¡Oye! eres mi amiga y te quiero, no puedes evitarlo. Además es tu talento lo que te mantiene aquí y no algún favoritismo. 


-Gracias por todo.


-¡Perfecto! Entonces vámonos.


-¡Nat!


-¡Nada de excusas!


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