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A tu lado 6

 Nina bajó del taxi, se colocó su fedora y  cruzó el estacionamiento hasta llegar a una pequeña explanada, rodeó la fuente y bajó las escaleras de concreto hasta entrar al edificio de GLAM, al llegar a la recepción vio de reojo a Cecil platicando con uno de los guardias de seguridad.

Firmó el libro de registro y pasó su credencial por el torniquete de acceso para dirigirse a los elevadores.

La oficina de  Nathan se encontraba en el doceavo piso, cuando las puertas del elevador se abrieron ella caminó completamente distraída por el pasillo y se acercó al módulo de Cecil.


Completamente encorvada y sin ánimos se enderezó al escuchar los tacones de la joven   asistente aproximarse.



-¡Nina! ¡Que agradable sorpresa! -dijo abrazándola- ¡Estábamos muy preocupados por ti!


-¿Preocupados?


-Sí, no sabíamos nada de ti y tampoco contestabas el teléfono.


-¡Claro no le dije nada tampoco! -susurró pensativa.


-Me da gusto saber que estas bien,Nathan se ha puesto de un humor insoportable desde que te perdió el rastro.


-Me imagino -lanzó un suspiro.


-¡Creo que el estrés lo esta matando! Todos los días era la misma pregunta "¿Nina llegó, la localizaste?" y claro que empezaron las murmuraciones.


-¿A qué te refieres?


-Ya sabes, que Nathan aún esta enamorado de ti.


-Que absurdo -respondió restándole importancia a su comentario.


-¡Es lo que yo siempre he dicho!


-Iré a verlo si no te molesta.


-¡No espera,le avisaré! -añadió nerviosa.


-Si esta ocupado puedo esperar.


-¡Sí! Es decir no, dio la orden de avisarle en cuanto supiéramos algo de ti -Cecil tomó el teléfono y le marcó a su oficina- "Nina esta aquí...de acuerdo" -dijo y colgó- Nathan viene para acá.


-¿Sucede algo? -preguntó extrañada.


-No -respondió nerviosa.


-¿Cecil?


-Ryan esta con él, ya llevan un rato encerrados pero la última vez que estuvo aquí las cosas se salieron de control y bueno no se si llamar a seguridad, me preocupa que pueda...


-¿Matarlo? -preguntó burlona- no seas ridícula, Ryan no haría tal cosa, es agresivo pero no es tonto.


-Ay Nina no se, en serio si lo hubieras visto lo creerías capaz de todo.


-Ya lo he visto Cecil  es por eso que te lo digo, en el remoto caso que empezaran a pelear estoy segura que Nathan no se quedaría con los brazos cruzados pero para que estés más tranquila iré a ver qué pasa.


-¡No! Ya te dije que Nathan viene para acá, no quiere que te topes con él.Amy nos contó que terminaron, nunca me cayó bien.


-Sí. ¿Sabes cuál es el motivo de su visita?


-No, supongo que reclamarle a Nathan algo, ¿qué otra cosa sino?


-Iré a ver qué pasa.


-¡No Nina! -la sujetó angustiada del brazo- Ya te dije que esperes aquí.


-No puedo vivir con miedo Cecil, estamos en el mismo medio y tarde o temprano nos encontraremos sino aquí en otro lugar. Tengo que enfrentarlo sola.


-En eso tienes razón.


-En seguida vuelvo.


-¡Te acompaño!


-¡No! Tu quédate aquí, si te necesito llama a seguridad.


-De acuerdo.


Nina tomó una profunda bocanada de aire, abrió la puerta de cristal cuyo pasillo lleno de cristales conducía hacía la oficina de Nathan.Las voces de él y Ryan se escuchaban hasta el pasçillo, se detuvo antes de abrir y escuchó la conversación.

 

-¡Que esta sea la última vez que vienes a buscarla! no quiero volver a verte merodeando en mi revista y mucho menos siguiéndola a todas partes.


-¿Es una orden o una amenaza? -preguntó sarcástico y lanzó una carcajada- ¡Jamás creí que fueras tan ocurrente! -añadió burlón.


-Tómalo como mejor te plazca pero una cosa  te advierto, mientras ella esté conmigo haré hasta lo imposible por protegerla.


-¿Contigo?  Temo desilusionarte pero llegaste tarde. ¿No te mencionó que conoció a alguien en Praga? Un imbécil que se cree el príncipe azul sólo porque tuvo la suerte de aparecer en el momento indicado.


Nathan guardó silencio,lo miró retador y él prosiguió.


-Nina estaba más que complacida con sus halagos, la rescató de su patética vida y le dio algo de qué hablar, una aventura -añadió hiriente.


-Y a juzgar por tu actitud no puedes soportar que haya sido feliz al lado de alguien más.


-No es lo que quise decir.


-Si no mal recuerdo fuiste tú quien le brindó esa "patética vida" de la cual hablas, si ella no era feliz el único responsable eres tu.


-¡Ella volverá conmigo cuando se le pase su berrinche! 


-Eres muy arrogante y testarudo. Dudo mucho que lo haga, yo en tu lugar recobraría me buscaría algo en qué ocuparme en vez de seguir insistiendo ¿acaso no tienes dignidad?


-Debo suponer entonces que aprovecharás la oportunidad para lanzarte sobre ella.


-No sé de qué me hablas.


Ryan soltó una carcajada, se levantó de la silla y dio un par de vueltas por la oficina.


-¡Vamos Nathan! Es más que evidente lo enamorado que estas de ella. He tenido que lidiar con eso  todo este tiempo, tratando de controlarme cada vez que ella hablaba de ti y lo maravilloso que eras.


-Puedo imaginar  lo difícil que fue para ti evitar consumirte por los celos, mantener tu imagen de hombre comprensivo frente a ella.Dime Ryan, ¿cuándo exactamente fue que empezaste a mostrarte tal y como eras?


-No tengo que darte explicaciones.


-¡Bien! Entonces te agradecería que salieras por atrás, pones un poco nerviosa a mi asistente y al resto de los colaboradores de la revista.


-¡Que jefe tan considerado! -dijo sarcástico- ¿Dime algo siempre eres tan atento con todas las mujeres o sólo con las que te acuestas?


-Adiós Ryan -sonrió pero en realidad estaba completamente molesto con su presencia y sus comentarios. 


-Nina me pertenece, que te quede muy claro O'conell.


Nathan se giró fingiendo no darle importancia al comentario y antes de que se marchara le dio un puñetazo tan fuerte que terminó por enviarlo al suelo.


-Tu insistencia en recuperarla me hace pensar que tienes otro motivo que va mucho más allá del amor. 


-¿Ah sí  y cuál?


-Descubriste las influencias que tiene su padrastro en Praga.


-Ni siquiera lo había considerado -respondió cínico.


-¡No, desde luego que no! -añadió sarcástico.

 

-¡Nathan! -gritó Nina tomándolos por sorpresa, al ver a Ryan en el suelo lo ayudó a ponerse en pie  y lanzó una mirada de desaprobación hacia su jefe.


-¡Nina! ¿Qué haces aquí, te pedí esperaras afuera? -demandó molesto.


-¡Qué esta pasando! ¿Por qué lo golpeas? -reprochó.


-¡Amor! No te exaltes, Nathan y yo sólo arreglábamos nuestras diferencias.


-¿Qué estas haciendo aquí Ryan? Creí que no querías volver a verme después de lo que pasó en Praga.


-¡Tonterías! Tu yo  nos debemos una plática, quizá una reconciliación.


Nina se estremeció cuando él se aproximó a ella, un intenso frío recorrió su cuerpo haciendo que de inmediato Nathan tomara el teléfono y llamara a Cecil.


-Si no te vas llamaré a seguridad.


-¿No puedes defenderla tu sólo? -preguntó sin voltear a verlo mientras el ritmo cardiaco de Nina se aceleraba-. Hace unos minutos estabas dispuesto a hacerlo.


-¡Vete! -demandó molesto.


-Quiero verte a solas Nina -respondió sutil.


-No tenemos nada de qué hablar así que no vuelvas a buscarme -musitó.


-Yo creo que sí tenemos al menos algo de qué hablar por ejemplo tus cosas, mismas que aún están en mi departamento ¿o qué, quieres que las tire a la basura?


-No.


-Ves, yo podría hacer tus maletas pero no quiero olvidar nada.Creo que es preferible que tu misma lo hagas.No quiero pelear, sólo busco una conversación pacifica y racional.


-Bien,iré por ellas en cuanto pueda, te llamaré.


-¿Por qué no vamos ahora mismo?


-Tengo muchos pendientes que atender con Nathan.Tal vez mañana tenga tiempo, te llamaré.


Ryan la miró tratando de ocultar la molestia que sentía debido a la acritud que tomó al sentirse protegida por Nathan.


-De acuerdo -dijo resignado- esperaré tu llamada.


Se marchó tranquilamente y cerró la puerta. Nina se quedó inmóvil, pálida.Cuando se recuperó se sentó en una de las sillas frente al escritorio de Nathan y se mantuvo en silencio mientras él la observaba.


Él tenía un exquisito gusto para vestir,llevaba un traje gabanna en tono oscuro,una camisa ralph laurent, el cabello perfectamente arreglado y unos piere cardin que combinaba con su elegante porte.Tenía casi 37 años y más allá de ser su jefe era su amigo.Sonrió al verla y se recargó sobre su escritorio cruzando los  brazos.

Ella ocultó su cara bajo el sombrero mientras él la observaba analítico, después de unos segundos se sentó en la cómoda silla de piel negra que había comprado en pottery barn. Cruzó sus manos por encima de su escritorio de caoba y prosiguió.


-¿Y bien?


-¿Y bien qué? -Preguntó Nina indiferente sin levantar el rostro y sentándose en la silla.


-Entras a mi oficina sin tocar y evitas verme a los ojos.


-Tu oficina es demasiado brillante, me produce dolor de cabeza venir aquí. Deberías poner cortinas -se levantó minimizando su comentario y se acercó a la ventana dándole la espalda.


Nathan giró su silla, cruzó la pierna en escuadra y la miró extrañado por su comentario.


-¿Y cubrir esta magnifica vista? Debes estar bromeando -dijo burlón-. Dime por qué viniste a buscarme cuando te pedí me esperaras en la recepción.



-Quería ver si estabas bien.


-¿Y por eso tardaste tanto en entrar? ¿Qué querías probar?


-Nada, sólo estaba reuniendo el valor para enfrentarme a él sin miedo, es todo.


-Bien ¿Me dirás ahora qué pasó, por qué desapareciste de ese modo? ¡Todos estábamos muy preocupados! Llamé a la policía.


-Tuve unos contratiempos -respondió cortante.


-¿Desde hace cuánto tiempo nos conocemos?


-No lo sé, 5 años tal vez más.


-Y en esos 5 años ¿qué es lo que siempre te he pedido?


-Que sea honesta contigo -susurró y cruzó los brazos.


-¿Me dirás qué pasó? ¿Por qué regresaste así? -se levantó de la silla y caminó hasta colocarse detrás de ella poniéndola nerviosa.


-No es nada importante, tuve un problema  ya te lo dije.


-Amy no lo cree así -dijo muy cerca de su oído- me contó que Ryan apareció en Praga y no solo eso, me dijo que se atrevió a ponerte una mano encima -añadió molesto.


La sujetó de los hombros y la giró, ella mantuvo su postura de ocultarse detrás de su sombrero hasta que él tomó delicadamente su barbilla y alzó su rostro haciendo que lo viera a los ojos.



-¿Qué pasó? -preguntó insistente.


-Nada, ya te dije, una simple discusión -dijo y se apartó inmediatamente de él.


-¿Entonces por qué me evitas?


Ella se sonrojó, sabía que no podía mentirle, la conocía muy bien.



-Él -hizo una pausa- apareció sin avisar, me encontró con -guardó silencio y lo miró a los ojos- con alguien a quien conocí en Praga.Se puso celoso y terminó conmigo no sin antes armarme una escenita y...


-Y golpearte.


-¡No! No me golpeó, sólo me empujó.Mi amigo se lanzó sobre él y si las cosas terminaron bien fue porque Ryan se negó a ponerse a su nivel -dijo sarcástica.


-¿Y quién es él?


-Ya te dije, alguien a quien conocí en Praga, ¡sé lo que estas pensando pero no iba en plan de conquista! Lo conocí por casualidad.


-Las casualidades no existen.


-Pues más te vale creerlo porque no hay otra explicación.


-Amy dice que te acompañó a Viena -preguntó fingiendo indiferencia.


Ella lo miró sorprendida.


-¡Vaya! Ya veo que estas muy bien informado al respecto, creí que sería un poco más discreta.


-Ella no tiene la culpa, fui yo quien la presionó a decirme lo que estaba pasando.Luego que me dijiste que adelantarías tu regreso la llamé, ella no tenía ni idea de tu decisión, a decir verdad se sorprendió bastante.Le ordené que tomara el primer vuelo de regreso a Los Ángeles. ¿Me dirás ahora por qué volviste?


-Tuve varios desacuerdos con mi familia.Hayden se comprometió con Jeremy y...


-Y no pudiste soportarlo.


-¡No! Sólo consideré que él merecía saber la verdad y, sé que no te alegrará saber esto pero le di el nombre del doctor que realizó el aborto.


-Creí que habías superado esa parte -respondió decepcionado.


-¿De qué lado estas? -reprochó.


-Dime algo Nina ¿eso que hiciste te hizo sentir mejor? -reprochó.


-Por un momento sí hasta que Hayden apareció y todo se complicó.


-¿Qué fue lo que sucedió exactamente?


-Discutimos y ella cayó por las escaleras, me mantuvieron en la casa de Praga unos días hasta que mi padre me sacó de ahí y me trajo de vuelta.


-Vaya, no tenía idea. ¿Por qué no me llamaste?


-Porque me dejaron incomunicada, fui su prisionera durante una semana.


-Lamento todo lo que te pasó.



Nathan se recargó en la orilla de su escritorio y cruzó los brazos, la miró pensativo. 


-¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte? ¿Qué pasó con Hayden, esta bien?


-Sí, todo esta bajo control-dijo cortante y se acercó a la puerta- regresaré a trabajar, supongo que se acumularon los pendientes sólo quería decirte que estoy de vuelta y estoy bien.


-¿De verdad irás por tus cosas al departamento de Ryan?


-Desde luego que sí, no puedo simplemente dejarlas ahí.


-¿Cuándo irás?


-Aún no lo sé, tal vez mañana después de la rueda de prensa de Emmet.


-Cuando sea iré contigo.


-No es necesario, estaré bien.Él quiere una tregua.


-Nina -gritó Nathan antes de que saliera de la oficina- no olvides que mañana es la exposición de Nayak "Maharatta" , a las 9 en el Hilton.


-Creí que era la otra semana.


-No, te dejé varios mensajes en tu celular, claro que no los escuchaste -se respondió apenado- en fin, Rahul adelantó su exposición para este fin de semana.


-¿Por qué?


-La galería en donde iba a presentar su exposición está en remodelación.


-Ya veo.


-¿Irás?


-No lo sé Nat, tengo muchos pendientes.


-Es el sueño de todo fotógrafo conocerlo en persona, es muy reservado, algunos lo consideran misántropo.


-Sólo es tímido.


-Estará solo este fin de semana, después se irá a Malibú y volverá a Europa.


-Veré qué puedo hacer.


-¿Te estas quedando con Marcus? -preguntó cambiando la conversación.


-Sí hasta que encuentre un departamento.


-¿Él sabe lo que pasó entre Ryan y tu?


-Sí, creo que lo tomó mejor que tu.


-Es porque no ha visto a ese infeliz frente a frente.¿Le dirás que iras a su departamento por tus cosas?


-No se, no quiero preocuparlo.


-Prométeme que me dirás cuando lo hagas.


-¿Por qué te preocupas tanto por mi?


-Somos amigos ¿no? 


-Sí pero también eres mi jefe.Tengo que irme, te veré después.



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